
Alerta naranja por nevadas en la cordillera de Chubut: esperan hasta 60 centímetros de nieve y condiciones extremas

La cordillera de Chubut se prepara para enfrentar uno de los eventos meteorológicos más importantes de este comienzo de invierno. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta naranja por nevadas para la tarde de este jueves 11 de junio, anticipando acumulaciones de nieve que podrían alcanzar entre 40 y 60 centímetros en distintos sectores de la región, con la posibilidad de que esos valores sean incluso superados de manera puntual.
La advertencia abarca las zonas cordilleranas de Cushamen, Futaleufú, Languiñeo y Tehuelches, donde se espera que las precipitaciones se intensifiquen durante las próximas horas, generando un escenario complejo tanto para residentes como para quienes tengan previsto circular por rutas de montaña.
Un temporal que marca el inicio del invierno


Las nevadas previstas no solo serán abundantes, sino también persistentes. Según el pronóstico oficial, la intensidad del fenómeno podría provocar una rápida acumulación de nieve sobre caminos, calles y áreas rurales, transformando por completo el paisaje cordillerano en pocas horas.
En los sectores de mayor altura, además, se prevé la presencia de viento blanco, una combinación de nieve y ráfagas que reduce drásticamente la visibilidad y dificulta la orientación. Se trata de una de las condiciones más peligrosas para la circulación en zonas de montaña, ya que puede volver prácticamente imperceptible el trazado de caminos y rutas.
Mientras tanto, en áreas ubicadas a menor altitud, no se descarta que las precipitaciones se presenten como una mezcla de lluvia y nieve, especialmente durante algunos momentos de la jornada.
Impacto en rutas y actividades
Las autoridades provinciales siguen de cerca la evolución del fenómeno debido a las posibles consecuencias sobre la conectividad terrestre. La acumulación de nieve, sumada a las bajas temperaturas, podría favorecer la formación de hielo sobre la calzada y generar complicaciones en distintos corredores viales de la región.

Ante este panorama, se recomienda a los conductores extremar las precauciones, consultar el estado de las rutas antes de viajar y evitar desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor intensidad de la tormenta.
Las condiciones también podrían afectar actividades turísticas, productivas y recreativas vinculadas a la montaña, especialmente en sectores donde la visibilidad se vea reducida por el viento blanco.
Una mejora gradual hacia la noche
De acuerdo con el informe meteorológico, durante la noche el nivel de alerta descenderá a amarillo. Sin embargo, las precipitaciones continuarán y todavía podrían registrarse acumulaciones de entre 10 y 20 centímetros de nieve en áreas cordilleranas.
En sectores de meseta, en tanto, los valores previstos oscilan entre los 5 y 10 centímetros, manteniendo condiciones invernales que requerirán atención durante gran parte de la jornada.
Un escenario clave para la temporada invernal
Aunque las nevadas intensas forman parte del clima habitual de la cordillera patagónica, el volumen de nieve pronosticado para este evento lo convierte en uno de los fenómenos más significativos de las últimas semanas. Para muchas localidades, estas precipitaciones representan un aporte fundamental de cara a la temporada turística de invierno, especialmente en centros recreativos y destinos vinculados a la nieve.
Sin embargo, mientras el paisaje comienza a vestirse de blanco, el desafío inmediato será atravesar el temporal con precaución. La combinación de fuertes nevadas, bajas temperaturas y viento blanco obligará a extremar cuidados en toda la región cordillerana, donde el invierno parece decidido a hacer una entrada contundente.


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