
Rocas Coloradas, el Área Natural Protegida que tenés que conocer en Chubut
Barbi Cárcamo
Martín Pérez, guía local de Comodoro Rivadavia y pionero en llevar visitantes a esta zona única, organiza excursiones de jornada completa. “El circuito lo denomino Full Day. Partimos desde el centro de Comodoro a las 9.30, y finalizamos a las 6 de la tarde. En el camino vamos descubriendo atractivos como el Faro, Caleta Córdova, el Pico Salamanca, el Valle de Marte, el Cerro de Colores, el Monte de los Meteoritos y el Bosque Petrificado”, explica.
Paisajes que sorprenden en cada parada


Cada rincón de Rocas Coloradas es una sorpresa para la vista. Sus colores intensos, los contrastes con el mar y las formas que regala la erosión convierten al lugar en un verdadero museo a cielo abierto. Pérez lo describe con entusiasmo: “Cada uno de estos atractivos tiene su belleza. Por la altura de los lugares a los que accedemos, por lo que significa poder contemplar, desde diferentes sectores, todos los atractivos. Ves paisajes constantemente y eso es lo que lo hace distinto”.
Pero la riqueza de este territorio no está solo en sus escenarios. A lo largo del recorrido, la fauna patagónica se muestra en libertad: “Se pueden ver tropillas de guanacos, huellas de puma en invierno, choiques, zorros colorados, zorrinos, aves de rapiña y todo tipo de roedores e insectos. Eso hace un conjunto de lo que tiene que ver con el reino animal en el área natural protegida”, detalla el guía.
Gastronomía con sabor a mar y cultura ancestral

Uno de los momentos más valorados por los visitantes es la pausa del mediodía. “Cuando se requiere el servicio de cocina nosotros le cocinamos al disco en un refugio de pescadores que es muy precario, pero organizamos nuestra mesa y todo en ese espacio en el cual ellos tienen la oportunidad de caminar por la playa frente al océano Atlántico, en el Golfo San Jorge, y hacen el contacto con la naturaleza del mar”, relata Pérez.
Ese instante de disfrute culinario se complementa con la transmisión de saberes ancestrales. Descendiente de tehuelches, el guía comparte con los viajeros relatos, leyendas y palabras en lengua originaria. “Yo un poco les llevo la historia de toda esta etnia, de sus comienzos, de lo que fue la historia, de algunas leyendas. Les hablo de los senderos milenarios de los guanacos, y ellos tienen la oportunidad de estar caminando el mismo camino de los guanacos”, agrega.
Un rincón que impacta a cada visitante

La experiencia en Rocas Coloradas queda grabada en quienes la viven. “La gente siente una profunda satisfacción con todo lo que se va creando en la excursión. He recibido turistas de Rusia, Inglaterra, España, Francia, Austria, Estados Unidos, México, Colombia, Venezuela, Brasil, Uruguay y de todo el norte argentino. Lo que más destacan es la diversidad de paisajes en tan poco espacio”, resume Pérez.
Esa diversidad es la esencia del lugar: en pocas horas es posible pasar de la inmensidad del Atlántico al silencio de los valles rojizos, o caminar entre fósiles petrificados tras seguir huellas de fauna silvestre. Rocas Coloradas condensa lo árido, lo marino y lo ancestral en una combinación que no se encuentra en ningún otro rincón de la Patagonia.
Mucho que ver en un mismo lugar

Tal como lo define su guía, Rocas Coloradas es “un lugar que sorprende a cada paso. Nos cuesta llegar a los atractivos, pero cada vez que llegamos es un ¡guau!”. Esa exclamación refleja lo que sienten los visitantes al encontrarse frente a paisajes de una intensidad única, donde cada parada abre un horizonte nuevo: la fuerza del mar, las geoformas de colores, la aparición inesperada de un guanaco o el silencio profundo de la estepa.
Más que una visita, el recorrido es una experiencia inmersiva en la Patagonia más genuina. Se trata de caminar, contemplar y conectar con un entorno natural que, además de belleza, transmite historia y memoria ancestral. Rocas Coloradas se vive con todos los sentidos y se guarda como una de esas experiencias que dejan huella para siempre.
Información práctica
- Ubicación: a unos 20 km al norte de Caleta Córdova, Comodoro Rivadavia.
- Acceso: por caminos de ripio; se recomienda vehículo alto, preferentemente camioneta doble tracción.
- Mejor época: primavera, verano y comienzos de otoño, aunque con guía habilitado se puede visitar durante todo el año.
- Servicios: no hay señal de celular ni portal de ingreso. Es necesario realizar la excursión con guías autorizados por la provincia.
- Excursión: Full Day de 9 a 18 hs, con paradas en distintos atractivos, charlas interpretativas y almuerzo frente al mar.





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