
Tres playas de la Patagonia para disfrutar el verano entre lagos y bosques
Barbi Cárcamo
El verano en la Patagonia invita a reorganizar el mapa: los lagos brillan con tonos intensos, los días largos se disfrutan al aire libre y las playas escondidas entre bosques y montañas se vuelven escenario de caminatas, descanso y deportes acuáticos. Llegar en vehículo propio o alquilar un auto es, sin dudas, una de las mejores formas de vivir la experiencia, porque permite detenerse en cada mirador, explorar rutas escénicas y combinar múltiples paradas en una misma jornada sin perder la esencia del viaje. Casi cualquier destino ofrece paisajes extraordinarios, pero también la posibilidad de descubrir playas inolvidables.
A continuación, tres rincones de aguas claras y carácter patagónico que se convirtieron en favoritos para quienes buscan unas vacaciones de verano distintas.


Bahía Brava – Villa La Angostura

Rodeada de montañas y bosque, Bahía Brava es una de esas playas donde el paisaje parece moverse con el viento. Sus aguas más agitadas la distinguen dentro de Villa La Angostura y, además, es el punto de partida ideal para embarcarse rumbo al Parque Nacional Los Arrayanes. Aunque la excursión suele realizarse desde Bariloche, muchos viajeros eligen salir desde la Villa o incluso llegar a pie o en bicicleta, lo que suma un condimento extra a la travesía.
Bahía Brava tiene su contrapunto perfecto en Bahía Mansa, de aguas más calmas, donde también es posible alquilar kayaks y navegar sobre el lago en toda su gama de turquesas. Una particularidad de este sector es la presencia de “arena flotante”: no se trata de arena en sentido estricto, sino de pequeños restos de piedra pómez, residuos volcánicos, que se desplazan sobre la superficie y le dan un aspecto único al lugar.
Puerto Arrayán – Villa Traful

A 45 kilómetros de Villa La Angostura y a 15 del centro de Villa Traful aparece una de las playas más sorprendentes del corredor: Puerto Arrayán. Es un tramo amplio de arena fina, una rareza en una región donde predominan las playas de piedra, y sus aguas transparentes le valieron el apodo de Caribe del Sur.
El lugar forma parte del famoso Circuito de los Siete Lagos y cuenta con un camping y cabañas cercanas para quienes quieran despertar frente al lago. Además del paisaje, Puerto Arrayán regala uno de los mejores espectáculos nocturnos de la Patagonia: un cielo limpio, repleto de estrellas, y un silencio que convierte la noche en un momento inolvidable. Para muchos viajeros, es una experiencia que vale el viaje por sí sola.
La Puntilla – Villa Traful

A solo quince cuadras del centro de Villa Traful, La Puntilla es una de las postales más queridas por locales y visitantes. Su costa está formada por piedras muy finas y sus aguas cristalinas, de tonos caribeños, hacen que la playa sea una de las más elegidas durante el verano. Las temperaturas no suelen superar los 15 grados incluso en días muy calurosos, pero eso no impide que la gente disfrute del paisaje, los sonidos del bosque y la tranquilidad que caracteriza a la zona.
No está permitido acampar ni encender fuego, pero sí cuenta con un estacionamiento a la vera de la ruta. Desde allí, un sendero de 200 metros lleva hasta un mirador en descenso, con una escalera que conduce directamente al sector de playa. Para quienes buscan hospedarse cerca, hay cabañas con bajadas privadas al lago, ideales tanto para familias como para parejas que quieran unas vacaciones rodeadas de naturaleza.


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