Del mar patagónico al Mundial: la historia del buzo que representará a Argentina en el Mundial de apnea

Hugo Lemos nació en Rosario y, hace 22 años, cuando todo el mundo migraba, decidió irse. Intentó que su destino fuera España, también Estados Unidos, pero terminó en Comodoro Rivadavia, gracias a un tío del corazón que se convirtió en su familia en la Patagonia. Años después descubrió la belleza del fondo del mar y, tras dedicarse al scuba y al buceo, quiso probar con apnea. Ahora competirá en el Mundial de la disciplina en Honduras, representando a Argentina y con el desafío de seguir cumpliendo la promesa que le hizo a su madre.
 
Novedades13 de julio de 2026Fredi CarreraFredi Carrera
720 (18)

Bajar 60 metros al fondo del mar con solo 7° de temperatura en pleno invierno patagónico. Aguantar la respiración durante más de 6 minutos con la cara y las manos congeladas. Hugo Lemos lo dice: “Los límites de una persona no se conocen”, o por lo menos así lo cree a partir de su experiencia.

El buzo, hace cuatro años, comenzó a practicar apnea con el objetivo de competir y hoy cada marca superada lo asombra a sí mismo.

“Desde que empecé a entrenar no dejo de romper mis marcas, ni en profundidad ni en estática. Entonces, creo que es una cuestión de tenerse fe, convencerse de que se puede, de encontrarse y relajarse para ver cuánto más podés pasar de eso que hiciste ayer, hace una semana o hace un mes. Por eso digo que los límites de una persona no se conocen, porque yo no conozco mis límites todavía”, dice con orgullo.

DEL RÍO AL MAR

Hugo tiene 42 años, nació en Rosario, Santa Fe, pero hace más de dos décadas vive en Comodoro Rivadavia, la ciudad que representará en el Mundial de Apnea que en agosto celebrará Honduras. En las últimas semanas viajó a ese país y desde allí contó a ADNSUR cómo son estos días de entrenamiento y parte de la historia que lo llevó a sumergirse en el fondo del océano, cuando siempre fue un chico de río.

Yo llegué a Comodoro hace 22 años. Era la época en que mucha gente se iba y estaba re loco. Era pibe, me había ido de mi casa y vivía de joda. Tranquilo, pero necesitaba darle un cambio a mi vida y me quería ir. Me iba a ir a España con unos amigos y no pude; me iba a ir a Estados Unidos con otros amigos y no pude, y en Comodoro tenía un conocido, que hoy es un tío del corazón, y su papá, que vivía en Rosario, me lo presentó. Él me dio una mano para que venga y me acomode: de hecho me ayudó a estabilizarme laboralmente, emocionalmente, me dio casa y me dio de comer. Es la familia que tengo en Comodoro”, dice con sentido agradecimiento.

720 (19)

Hugo, como cuenta siempre un chico de río, recién en la Patagonia conoció el mar, pero sus primeros acercamientos fueron como cualquier vecino: mojándose los pies, zambulléndose cuando llegaba la ola y sintiendo el frío del agua aun en verano. Eran otros tiempos.

Por ese entonces se dedicaba a instalar alarmas, en una época en que los sistemas eran toda una novedad; y una tarde, entre cables, sensores y baterías, conoció lo que era el buceo.

Yo conocí el mar en Comodoro, soy un chico de río y, por un trabajo que tenía, fui a la casa de una persona; me contó que hacía buceo, me mostró fotos y me voló la cabeza. Dije: ‘quiero probar esto’”.

En enero de 2010, el protagonista de esta historia hizo su primer bautismo de buceo en Puerto Madryn y selló el amor para siempre. “Ahí arrancó mi amor por el mar”, dice con orgullo. “Empecé a hacer la carrera: primero el Open, después el Advanced, hasta que llegó un punto en que tuve que decidir si me hacía instructor de scuba o seguía disfrutando, y unos amigos de Madryn me convencieron de que la haga de manera profesional. Ahí me puse a estudiar, rendí, terminé la carrera y me hice instructor de scuba”.

720 (20)
Hugo es uno de los intructores de buceo que realiza la actividad en Comodoro. Foto: Operadora Escuela De Buceo Zeus.

En la actualidad, Hugo es instructor de instructores en Scuba Educators International y se dedica a las actividades acuáticas en Comodoro Rivadavia, siendo uno de los primeros prestadores turísticos habilitados en la zona. Realiza bautismos de buceo, cursos, snorkel, salidas recreativas y también apnea, esa disciplina que conoció por su contacto con el agua y que, hace cuatro años, lo sedujo para ir por un nuevo desafío.

“Comencé en el 2020 con el tema de la apnea. Siempre lo hice a través del scuba, pero empezó a hacerme ruido; empecé a verlo como una herramienta más del negocio y derivó en una promesa a mi vieja. Mi viejita murió en junio del 21. En diciembre comenzó a estar mal: nos enteramos de que tenía una enfermedad avanzada y, en esos viajes, le conté que a lo mejor me ponía a hacer apnea para dar cursos y tener una herramienta más. Ella me decía ‘vos estás loco’, ‘cómo vas a aguantar la respiración’, ‘te vas a morir’. Así que le dije: ‘te prometo que voy a bajar 50 metros en Comodoro’. Me dijo ‘vos siempre tuviste un ángel aparte, sos capaz’”.

720 (21)
Hugo junto a su mamá. “Te prometo que voy a bajar 50 metros en Comodoro“, le dijo en un viaje cuando fue a verla. Ella le respondió: ‘vos siempre tuviste un ángel aparte, sos capaz’”.

Hugo se quedó con esa frase y, luego de superar una etapa compleja por el fallecimiento de su madre, decidió hacer el instructorado de apnea a finales del 21 e inicios del 22. Sin embargo, cuando terminó, sintió que le faltaba algo más y continuó capacitándose y entrenando para ir detrás de esa promesa que quería cumplir.

¿Pero qué es la apnea? Él lo explica. “Es la disciplina de mantener la respiración de manera voluntaria. Se practica en piscinas o en aguas abiertas. Hay diferentes modalidades y en una competencia podés elegir una modalidad o competir en las cuatro que existen. Una es tirando del cabo, la otra es bajando con bialetas, la otra es con monoaleta y la otra es nadando, onda el estilo de rana de pecho hacia abajo y el que llega más abajo cumpliendo protocolos de entrada al agua, en descensos, en ascensos y saliendo del agua a volver a respirar —o sea, cumpliendo las reglas del juego—, gana”.

720 (22)
En pleno descenso, en la profundidad del mar. Foto: Operadora Escuela De Buceo Zeus.

Cuando lo cuentan parece simple. Sin embargo, en la práctica no lo es. La apnea es un deporte de riesgo, donde la concentración y el entrenamiento son fundamentales para que cada descenso y ascenso sean exitosos y sin riesgo. En términos prácticos, consiste en descender al fondo del mar una cantidad de metros determinada o bien aguantar la respiración durante cierto tiempo.

Todo depende de la profundidad que elijas y la modalidad, porque es muy diferente hacerlo estático, fuera del agua o a profundidad”, explica. “Cuando hablamos de profundidad, lo que entra en juego es el estrés, la emoción, la presión del agua que va a reducir nuestros espacios aéreos, la respuesta de ciertos gases al aumento de presión en nuestro cuerpo y algo fundamental que es la compensación. Por ejemplo, yo para bajar 50 metros o menos estoy tardando 2 minutos, lo cual debería ser, según protocolos o estándares, un poquito más rápido. A mí me gusta más la profundidad y la modalidad de inmersión libre, que es tirando del cabo. Y en lo que es apnea estática, que sería aguantar la respiración estando quieto, el viernes antes de irme quería romper mi marca personal y logré 6 minutos 11 segundos”.

A Hugo, la apnea le cambió la vida y, en febrero de 2024, gracias al apoyo de su entrenador, se propuso el sueño de ir al Mundial. “Hablando con Ricardo Montans, con quien estoy entrenando acá, me dijo: ‘Si vos creés que podés, intentalo’, y a partir de ahí cambió un poco más toda mi rutina y mi vida para lograr lo que estoy haciendo, que son también sueños que hay que cumplir”.

720 (23)
Cada entrenamiento comienza antes de sumergirse. Foto: Operadora Escuela De Buceo Zeus.

Hace una semana y media, el buzo llegó a Honduras y comenzó su preparación para el Mundial. Allí, junto a otros dos argentinos, representará a la Federación Argentina de Actividades Subacuáticas (FAAS).

Por estos días, su preparación comienza temprano en el agua y continúa afuera, diagramando y replanteando la estrategia en base a lo que sintió en cada entrenamiento.

“Estoy entrenando con Ricardo Montans —Freediving Caribbean School International, en la isla de Roatán—, en condiciones óptimas, muy cuidadas y muy cómodas. Hago tres días de agua y luego cardio; también salgo a caminar como un cardio tranquilo, como una forma de oxigenarme y relajarme”.

Sus días comienzan temprano, cuando el reloj marca las 6:30am; una hora después llega a la operadora y comienza el trabajo hasta la una o las dos de la tarde. “Mi apnea no comienza en el agua”, dice al ahondar sobre los entrenamientos. “Sino que comienza en el momento en que yo llego a la operadora. Todo ese ambiente que se crea, más todos los elementos y situaciones de seguridad que tiene que haber, están, y eso te da mucha tranquilidad cuando uno desciende”.

Esta será la tercera competencia internacional de Hugo. La primera fue en Dominica, donde, el año pasado, en aguas cálidas, llegó a 60 metros de profundidad, superando los 50 metros que había descendido en agosto de 2025 en Comodoro Rivadavia, en agua fría. En febrero de este año también estuvo en Chile, en agua fría, donde alcanzó los 43 metros y logró el tercer puesto. Ahora llegará a Honduras y el desafío del primer mundial.

720 (24)
En Dominica, Hugo estuvo 6 minutos sumergido, conteniendo la respiración. Foto: Hugo Lemos.

Hugo está tranquilo, sabe que las emociones son el principal componente que se debe controlar en este tipo de disciplina. “Yo te diría que el 50% de que te vaya bien es eso. Siempre tenés adrenalina, siempre estás emocionado, siempre estás pensando en que estás acá gracias a alguien y tenés que aprender a manejar esas situaciones con la respiración, con la relajación y con la cabeza. No es fácil, y yo te diría que el 50% de que te vaya bien es eso. También hay que saber manejarse en situaciones de estrés y decir: ‘Che, bueno, hoy no estoy bien, pero lo voy a intentar’”.

“Pero no es fácil, imaginate que voy a estar casi dos meses solo acá, lejos de mi familia, de mis amistades, de mi ciudad, de mi agua, de mi escuela. Eso ya es un cambio: adaptarme a la comida, a los nuevos entrenamientos, a otro profe... Ricardo me está coacheando de manera excelente, es muy claro, muy seguro y muy bueno enseñando, porque uno puede ser muy bueno en una actividad o en un deporte, pero no es fácil enseñar eso o transmitir cómo hacer algo. Y también sé que estoy acá gracias a muchísimas personas que me han ayudado, como Comodoro Turismo, que gracias a Eduardo Carrasco me han dado la posibilidad de estar acá con una ayuda, y a Comodoro Deportes, que cuando Hernán Martínez se enteró de lo que estaba haciendo y lo que iba a hacer no dudó en darme una mano”.

Este sábado Hugo tuvo su día de descanso. Para él es un sueño cumplido y, por supuesto, un orgullo; pero también hay incertidumbre por cómo será su desempeño en la competencia.

“Todo va a depender de cómo me levante ese día, pero siento orgullo, emoción y felicidad porque tengo la oportunidad que no todos tienen, y creo que tengo la capacidad, el coraje, el valor, el tiempo y las ganas de intentarlo. Es muy fácil darse por vencido y tirar la toalla en esta actividad; no todos los días son color de rosa. Son muchas las sensaciones que tengo, pero aspiro a tener un buen resultado en la o las disciplinas en que compita: decir ‘voy a bajar tantos metros, hacerlo bien y voy a ganarme la tarjeta blanca’. Hacer quedar bien a mi coach, a Comodoro, Argentina y a mi familia, a mi novia, a mis amigos que me impulsan a que intente todo esto”, dice con entusiasmo.

Para Hugo, el apnea es su propio lugar en el mundo. Es la actividad en la que desafía sus propios límites, demostrando que desde el sur de la Patagonia también se puede, a pesar del frío, del viento y de todo lo adverso que se encuentra al momento de realizar este tipo de deportes.

“Hay mucha gente que no se anima a hacer esta actividad por miedo o que han estado y los han excluido porque hay mucho ego. Yo aspiro a ser un puntapié y a que la gente vea que se puede, así como Ricardo me inspiró a que lo intente, me gustaría ser un empujón para los que no se animan a intentarlo, dice sabiendo que esto solo es el comienzo.

Nota por Fredi Carrera en ADNSUR

Te puede interesar
image

Alerta por lluvias, nieve y fuertes vientos en Neuquén: recomiendan extremar los cuidados al viajar por la cordillera

Carmen Palomino
Novedades07 de julio de 2026
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió sobre un importante cambio en las condiciones del tiempo para este martes 7 de julio. Las mayores complicaciones se esperan en la zona cordillerana de Neuquén, donde habrá lluvias persistentes, nevadas y ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora, afectando especialmente a quienes se desplacen por rutas turísticas y pasos internacionales.
Lo más visto