
La Ruta de los Parques de la Patagonia: epicentro del turismo científico en Chile
Barbi Cárcamo
¿La Patagonia convertida en un gran centro de conocimiento y conservación? Esa es la propuesta que lideran Corfo Los Lagos y la Universidad San Sebastián, promoviendo una mirada renovada sobre la región: un laboratorio natural vivo donde la ciencia y el turismo se complementen para asegurar la protección de los parques nacionales del fin del mundo.
Esa visión fue eje del reciente seminario sobre los desafíos y oportunidades de vincular la ciencia con el turismo, un encuentro que reunió en Puerto Montt a líderes del sector, académicos, estudiantes y especialistas en innovación. Organizado por la carrera de Ingeniería en Gestión de Expediciones y Ecoturismo de la Casa de Estudios, el evento sembró una idea ambiciosa: la ciencia puede y debe aportar al desarrollo sostenible del turismo patagónico, dejando una huella positiva y duradera en el territorio.



“Estamos convencidos de que la vinculación efectiva entre la academia, las comunidades y los actores productivos es la manera de impulsar un desarrollo turístico verdaderamente innovador, que ponga en valor nuestra Patagonia”, expresó Sergio Hermosilla, vicerrector de la Universidad San Sebastián en la capital regional.
Del ecoturismo a la investigación científica
El cambio de paradigma se concentra en la Ruta de los Parques de la Patagonia, un corredor de conservación que, según los especialistas, posee un enorme potencial como plataforma para la investigación científica y las experiencias turísticas especializadas.
Eduardo Arancibia, director Regional de Corfo Los Lagos, destacó la visión que respalda esta alianza entre ciencia y turismo: “El Seminario Ciencia y Turismo en la Ruta de los Parques de la Patagonia es una invitación a mirar nuestro territorio desde la colaboración entre el conocimiento científico y las experiencias turísticas sostenibles. Estamos aquí para avanzar hacia un modelo de turismo basado en la conservación y la innovación”.
Y agregó: “En la Región de Los Lagos tenemos todas las condiciones para liderar esta transformación: talento, ecosistemas de innovación, biodiversidad y un compromiso profundo con la conservación. Si logramos conectar la ciencia con el turismo, no solo atraeremos visitantes, sino también conocimiento, inversión y desarrollo sostenible para nuestras comunidades”.

Este enfoque, en el que la actividad turística impulsa o financia la investigación, ya se ha consolidado en otros rincones del mundo. Costa Rica es uno de los ejemplos más emblemáticos, con un ecoturismo científico que permite a los visitantes participar en proyectos de monitoreo de fauna o reforestación. En Islandia, por su parte, destinos naturales han integrado la observación y el estudio de fenómenos como la aurora boreal, generando experiencias de alto valor que aseguran ingresos sostenibles y bajo impacto ambiental.
Desde Chile, Andrea Durán, Gerente del Programa Transforma Meso Regional, explicó cómo esta visión comienza a tomar forma en la Patagonia, con un plan de trabajo que busca posicionar oficialmente al territorio como ese anhelado “laboratorio natural”, capaz de atraer turismo científico de calidad y gran valor agregado.
Tres actores clave: ciencia, conservación y negocio
El éxito de este modelo dependerá de la articulación entre tres mundos que, hasta ahora, han funcionado de manera dispersa. El Dr. Gabriel Inostroza, docente-investigador de la USS, lo resumió como una necesidad urgente de colaboración: “Este seminario ha logrado precisamente unir al mundo de la ciencia con el mundo productivo del turismo y el mundo de la conservación… Estos tres grandes tipos de actores tienen que estar muy articulados para aprovechar todas las singularidades que nos ofrece la Patagonia para la investigación científica y para el desarrollo de productos de turismo científico”.
Por su parte, el presidente del programa meso regional, Raffaele Di Biase, puso el acento en la responsabilidad compartida, convocando a la academia, a las comunidades y al sector privado a crear un “círculo virtuoso” de trabajo conjunto. También subrayó la importancia de reconocer las propias limitaciones: “Hemos podido disfrutar de exposiciones muy interesantes… También reconociendo cuáles son los impactos negativos que puede tener el turismo, que creo que es clave para poder conservar y poder hacer que el turismo sea efectivamente un motor de conservación y de desarrollo”.

Con estas bases, la Región de Los Lagos busca dejar atrás el turismo masivo y avanzar hacia un modelo que promueva la conservación, certifique calidad y coloque a la ciencia en el centro de las experiencias. Un enfoque que, además de proteger el patrimonio natural, posiciona a la Patagonia como un destino de conocimiento, innovación y turismo sustentable de clase mundial.


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