
Una semana entre ballenas, tiburones y pingüinos: cómo el equipo del Proyecto Patagonia Azul protege el Mar Argentino

El Parque Provincial Patagonia Azul, ubicado en la costa sur de Chubut, es una de las áreas marinas protegidas más extensas y biodiversas del país. Allí, cada semana, un equipo de científicos y conservacionistas del Proyecto Patagonia Azul se adentra en el mar para realizar tareas clave de monitoreo, investigación y recuperación ecológica.
Estas campañas no son solo salidas científicas: son verdaderas expediciones de conservación que buscan comprender y cuidar la vida marina de uno de los rincones más valiosos del planeta.


Ciencia en movimiento: ballenas, tiburones y pingüinos

Durante la última campaña, el equipo reavistó y tomó biopsias de ballenas jorobadas, un procedimiento esencial para conocer la estructura y la genética de sus poblaciones. Estos datos permiten entender mejor las rutas migratorias, el estado de salud y la diversidad genética de una especie emblemática del Atlántico Sur.
En paralelo, tiburones gatopardo fueron marcados con dispositivos de seguimiento tradicionales. Cada marca es una fuente de información sobre sus desplazamientos y hábitats, y ayuda a diseñar estrategias de manejo que aseguren su conservación en el Golfo San Jorge y en todo el Mar Argentino.
El trabajo también incluye a los pingüinos de Magallanes, a los que se colocan dispositivos GPS para estudiar dónde se alimentan y cómo usan las aguas que rodean las islas del parque. Estos registros son clave para entender su ecología y las amenazas que enfrentan debido al cambio climático y a la actividad humana.
Monitoreo en tiempo real y tecnología para conservar
Gracias a un sistema de cámaras de transmisión en vivo, los investigadores pueden observar colonias de aves marinas durante toda su temporada reproductiva. Así, es posible estudiar su comportamiento, éxito reproductivo y las variaciones ambientales que afectan sus poblaciones.
El uso de tecnologías innovadoras permite al Proyecto Patagonia Azul integrar ciencia de campo, monitoreo remoto y colaboración con diversas instituciones. Cada acción está pensada para restaurar ecosistemas degradados, fortalecer poblaciones y garantizar la resiliencia del mar frente a los desafíos ambientales.

Un mar vivo para las próximas generaciones
Cada expedición es una pieza más en un esfuerzo colectivo por recuperar el equilibrio natural del Mar Argentino. El trabajo conjunto entre científicos, comunidades locales y organizaciones aliadas demuestra que proteger la biodiversidad es posible cuando la ciencia se combina con la pasión y el compromiso.
La creación de áreas marinas protegidas como Patagonia Azul es esencial para que ballenas, tiburones, pingüinos y aves sigan prosperando.
Porque conservar el mar no solo significa cuidar a sus especies, sino también asegurar el futuro de todos los que dependemos de su equilibrio.


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