
Dos ciudades de la Patagonia son una apuesta clave para el futuro de turismo de cruceros en Argentina
Barbi Cárcamo


Con el inicio de la temporada alta de cruceros, la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) busca fortalecer su presencia en Argentina, implementando nuevas estrategias y coordinando encuentros clave para los próximos años. Marco Ferraz, presidente ejecutivo de CLIA en América Latina, y Juan Pablo Maglier, representante de la asociación en Argentina, compartieron su visión sobre las perspectivas y desafíos del sector.
Ferraz destacó que los destinos más importantes en el país son la Ciudad de Buenos Aires, Puerto Madryn y Ushuaia. En el caso del puerto de Buenos Aires, se espera que alcance las 130 recaladas, lo que representaría alrededor de 400.000 camas, con la posibilidad de que los turistas se alojen en hoteles, recorran la ciudad y generen un fuerte impacto económico. Por su parte, Puerto Madryn mantendría 43 recaladas, mientras que Ushuaia, la puerta de entrada a la Antártida, se consolidaría con 550 recaladas.


Sin embargo, Maglier subrayó uno de los principales desafíos que enfrenta Argentina: las altas tarifas portuarias para los cruceros. “Tenemos que ser por lo menos igual que, por ejemplo, Australia, que está en el mismo hemisferio y tiene más cruceristas que nosotros. Tiene 25.000.000 habitantes y presenta más pasajeros del segmento que nosotros”, señaló.
Desde CLIA, apuestan por el crecimiento de la industria de cruceros en el país. En este sentido, confirmaron que han mantenido reuniones con el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación para analizar mejoras en el sector. “Conversamos con Scioli acerca de los desafíos que tiene la industria y la potencialidad que tiene la actividad de cruceros para el desarrollo. Queremos lograr condiciones más favorables en costos e incentivos”, explicó Ferraz.




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