
Cabo Froward: el trekking del fin del mundo que impulsa el turismo en Magallanes

En el vértice austral del continente americano, donde el viento sopla sin descanso y el Estrecho de Magallanes marca el pulso del paisaje, se encuentra Cabo Froward, un lugar mítico que en los últimos años ha despertado un creciente interés turístico. Llegar hasta allí no es simple: implica una caminata de varios días por un territorio agreste, remoto y profundamente patagónico. Justamente por eso, la experiencia se ha transformado en un desafío buscado por amantes del trekking y la aventura.
La ruta clásica hacia Cabo Froward se realiza en cuatro días de caminata, bordeando el Estrecho de Magallanes a través de bosques nativos, playas solitarias y extensas turberas. El recorrido comienza en sectores cercanos a Punta Arenas y avanza por distintos hitos naturales, como los ríos Yumbel, San Nicolás y Nodales, hasta llegar a la Cruz de los Mares, símbolo del punto más austral de la masa continental americana.


La ruta: cuatro días de conexión con la naturaleza
El itinerario tradicional se desarrolla en cuatro días, atravesando distintos hitos naturales:
- Día 1: Ruta 9 hacia el Río Yumbel, entre bosques y senderos costeros.
- Día 2: Río Yumbel hacia el Río San Nicolás, cruzando turberas y pequeños esteros.
- Día 3: Río San Nicolás hacia el Río Nodales, con tramos de mayor exigencia física.
- Día 4: Río Nodales hasta la Cruz de los Mares, el punto más austral de la caminata y símbolo del fin del continente.

El trekking forma parte de las Rutas Patrimoniales del Ministerio de Bienes Nacionales, un circuito que busca poner en valor paisajes de alto significado histórico, geográfico y cultural. A lo largo del camino, los visitantes no solo se enfrentan a la naturaleza en estado puro, sino también a un territorio que cuenta la historia de la formación del extremo sur del continente y de la relación humana con estos paisajes extremos.
La mejor época para realizar esta travesía es entre noviembre y marzo, durante la temporada estival. Sin embargo, el clima sigue siendo impredecible: las lluvias pueden aparecer en cualquier momento y los vientos son una constante. Por eso, especialistas y autoridades recomiendan llevar ropa impermeable, abrigo adecuado y equipamiento resistente al agua, además de planificar con cuidado los cruces de ríos y los lugares de campamento.
Cabo Froward, un destino en valorización y conservación

Uno de los puntos clave para quienes realizan este trekking es la seguridad. Se aconseja acampar solo en zonas previamente utilizadas, que no se vean afectadas por la marea, y dar aviso del ingreso y salida en el retén de Carabineros del sector Agua Fresca. Además, quienes no deseen regresar caminando por la misma ruta deben coordinar con anticipación la logística para ser recogidos por vía marítima en Cabo Froward.
El interés por este destino ha crecido aún más debido a los proyectos de conservación en curso. El área se encuentra en proceso para convertirse en el Parque Nacional Cabo Froward, una iniciativa que busca proteger más de 150 mil hectáreas de ecosistemas únicos, impulsada por organizaciones de conservación junto al Estado. Esta futura categoría de protección apunta a resguardar bosques, turberas y fauna nativa, al mismo tiempo que promueve un turismo responsable y de bajo impacto.

A este impulso se suma el reconocimiento internacional: Cabo Froward fue destacado por el New York Times como uno de los lugares recomendados para visitar en 2026, situándolo en el mapa mundial del turismo de naturaleza.
Lejos de los circuitos tradicionales, Cabo Froward representa una forma distinta de viajar: más lenta, más exigente y profundamente conectada con el entorno. Para quienes se atreven a llegar hasta el fin del mundo caminando, la recompensa no es solo el paisaje, sino la experiencia de habitar, aunque sea por unos días, uno de los territorios más extremos y fascinantes del planeta.
Imágenes: ladersur.com


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