
El tranvía que podría unir el norte y el sur de Rosario en menos de 10 minutos
Barbi Cárcamo


Las grandes ciudades argentinas enfrentan uno de sus principales desafíos en la congestión del tránsito y los extensos tiempos de traslado diarios. En ese contexto, Rosario aparece entre las urbes más afectadas, y por eso Santa Fe impulsa el desarrollo preliminar de un moderno sistema de tranvía urbano que busca cambiar de forma estructural la manera de moverse dentro del área metropolitana.
La iniciativa propone una alternativa de transporte eficiente, sostenible y de alta capacidad, con el objetivo de mejorar la conectividad entre distintos puntos estratégicos de la ciudad. El trazado proyectado permitiría vincular Villa Gobernador Gálvez con Granadero Baigorria, atravesando sectores clave y reduciendo de manera drástica los tiempos de viaje.



Según las estimaciones iniciales, el recorrido completo podría realizarse en menos de 10 minutos hasta el centro de Rosario, frente a los trayectos actuales que, en horarios de mayor congestión, pueden triplicar ese tiempo.
Una obra pensada para integrarse a la ciudad
El proyecto contempla una inversión cercana a los 500 millones de dólares para un recorrido aproximado de 35 kilómetros. A diferencia de otros sistemas ferroviarios urbanos, la obra no requeriría túneles ni viaductos elevados, ya que el tranvía circularía sobre avenidas y espacios públicos ya existentes. Esto permitiría reducir costos, plazos de ejecución y complejidades técnicas.
Entre las paradas previstas se encuentran puntos estratégicos de la ciudad, como el Ex Batallón 121, el Museo del Deporte, el Distrito Sur, La Siberia, las facultades de Ingeniería y Medicina, Tribunales, el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) y la Terminal de Ómnibus.
Además, una de las alternativas de traza incluye el ingreso por avenida Ayacucho, un corredor que podría adaptarse al sistema sin necesidad de expropiaciones, facilitando la implementación del proyecto.
Cuándo podría comenzar a funcionar el tranvía rosarino

Durante 2026, un equipo conformado por el Gobierno provincial, los municipios involucrados y el Ente de Coordinación Metropolitana trabajará en el diseño definitivo del sistema. En esa etapa se definirán la traza final y los estudios de factibilidad técnica y económica necesarios para avanzar.
En paralelo, la Provincia analiza distintas opciones de financiamiento, entre ellas créditos internacionales y la posible participación de empresas operadoras especializadas. La tecnología prevista permitiría acelerar los tiempos de ejecución: en experiencias similares en otras ciudades del mundo, este tipo de sistemas se construyó en plazos de entre 18 y 24 meses.
Impacto urbano, económico y regional
El futuro tranvía de Rosario apunta a generar beneficios que van más allá de la movilidad. Entre los impactos esperados se destacan la mejora en la conectividad hacia universidades, hospitales y áreas comerciales, el impulso al turismo en zonas ribereñas y espacios culturales, y la revalorización de corredores urbanos que hoy se encuentran saturados o subutilizados.
También se proyecta la creación de empleo tanto durante la etapa de construcción como en la posterior operación del sistema ferroviario. A escala metropolitana, la iniciativa contribuiría a reducir el uso del auto particular, acortar los tiempos de traslado y favorecer una planificación más eficiente de la vida cotidiana en una de las principales ciudades del país.


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