
Viajar en La Trochita: Una guía sencilla para que disfrutes del icónico Tren a Vapor en Esquel
Barbi Cárcamo


El inicio: Check-in y puesta en marcha



La jornada comienza en la estación de Esquel, situada en la zona urbana de la ciudad, en la intersección de las calles Roggero y Brun. Una vez realizado el check-in, los pasajeros reciben sus tickets físicos. El primer gran espectáculo visual ocurre antes de subir: la llegada de la locomotora (donde se encuentran la caldera y la maquinaria principal), en nuestro caso, fuimos a bordo de la número 16. Después llega el momento donde se acopla a los vagones y se hace el momento de subir a los respectivos asientos.

Clases y distribución de los vagones
Un punto que suele generar dudas es la asignación de los asientos. El tren cuenta con diferentes coches:
Primera clase: Equipados con asientos más acolchados.
Clase media: Con asientos de madera, manteniendo la estética original más rústica.
Dato clave: La asignación es totalmente al azar. Al comprar el boleto, el sistema designa un lugar que puede ser en cualquiera de las dos categorías. Sin embargo, el viaje y el servicio son idénticos para todos los pasajeros; lo único que varía es el tapizado.

El trayecto a Nahuelpan
El viaje hacia la estación Nahuelpan tiene una duración de una hora y media. Durante este tiempo, el personal de La Trochita recorre los vagones para:
- Marcar tu pasaje: En los primeros minutos de viaje, el guardia de la Trochita se acerca para marcar los tickets de todos los pasajeros.
- Contar la historia y curiosidades del tren.
- Responder preguntas de los pasajeros.
- Brindar advertencias de seguridad, como la prohibición de permanecer en las plataformas entre vagones mientras el tren está en marcha.
- En nuestra experiencia, el recorrido contó con un condimento cultural especial: la visita de un músico mapuche que, guitarra en mano, compartió canciones y enseñó a los presentes números en lengua mapuche.
Durante el recorrido, es ideal observar el hermoso paisaje que nos regala Esquel, único y lleno de flora y fauna que solo se pueden presenciar en tierras patagónicas.

Llegada a Nahuelpan
Al llegar a Nahuelpan, el tren se detiene entre 40 y 45 minutos. Es el tiempo ideal para recorrer los puestos de artesanías, probar comida casera y conocer más sobre la historia de la comunidad local.

Mientras tanto, se realiza una maniobra fundamental: la locomotora da toda una vuelta para engancharse en el que era el último vagón. Esto significa que, para el regreso, el orden del tren se invierte. Los que íbamos en el primer vagón, pasamos a ser el último.
Gastronomía a bordo y en la ciudad
En el último vagón, cuando comienza el recorrido, funciona una cafetería y pastelería, operada por Gene Repostería, una sucursal del reconocido local de Esquel.
El beneficio: Durante el viaje, si pasás a tomarte un café o a comer algún postre, los chicos te regalan un cupón del 20% de descuento (para pagos en efectivo) para utilizar en el local principal de Gene en Esquel.
Cuando regresamos a la estación de Esquel, la locomotora volvió a desacoplarse y siguió su camino, mientras nosotros nos llevábamos la certeza de haber vivido una experiencia única. Viajar en La Trochita no es solo subirse a un tren: es ser parte de una historia viva que sigue recorriendo la Patagonia en rieles.

A los días de finalizar la aventura en La Trochita, decidimos visitar el local Gene Repostería y disfrutamos una merienda riquísima en un ambiente tranquilo y vintage, un lugar tan característico como nos habían contado a bordo del tren.





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