Cuando se piensa en playas argentinas, los primeros nombres que suelen aparecer son Mar del Plata o Pinamar. Sin embargo, lejos de los destinos más concurridos del verano, el sur de la provincia de Buenos Aires y la Patagonia esconden verdaderas joyas naturales que rompen con todos los prejuicios climáticos. Gracias a microclimas particulares y a fenómenos físicos únicos, es posible encontrar balnearios con aguas cálidas, paisajes sorprendentes y una experiencia de descanso ideal para disfrutar en familia.