
Comenzó a tejer por herencia de su abuela y encontró en la lana de oveja su cable a tierra
Fredi Carrera

“Es volver a las raíces”, dice Karen Sinclair. “Me gustan mucho los colores arena, pero es jugar con los dibujos y los diseños”. La mujer es la creadora de “Aires del Sur”, un emprendimiento de tejidos artesanales patagónicos que nació en San Julián y se presentó en la última edición de la Expo Turismo 2025, siendo su primera exposición en la que participó.
“Quiero que se conozcan las fibras, lo que se puede hacer con un ovillo de algodón, porque se pueden hacer maravillas, que sirven, abrigan y en verano nos da otro estilo de moda”, dice, al explicar lo que la llevó a presentarse en la exposición.


“Me parece importante utilizar los recursos naturales de Argentina, en este caso el algodón o sino pura lana de oveja o llana en su defecto, que es lo sustentable, lo reciclable. Y también usar prendas que sean de fibras naturales y no tener tanto plástico en el cuerpo”, dice con orgullo.
Karen nació en San Julián, vivió en Puerto Santa Cruz, pero finalmente hizo su vida en su pueblo natal, donde aprendió los secretos de tejido, ese arte que aprendió de su abuela y su madre y que hace unos años la llevó a emprender.
La emprendedora tiene 59 años, es enfermera de profesión y cuando se jubiló encontró en el tejido, una herramienta para sobrellevar la rutina. "Me jubilé de mi actividad usual y empecé a tejer como un hobby para no estar haciendo nada y bueno, acá estoy con mi emprendimiento", dijo a este medio.
Para Karen, tejer no es solo una actividad, sino una filosofía de vida. Con "Aires del Sur", confecciona prendas únicas con fibras naturales, principalmente hilo de algodón y pura lana de oveja. Pero no solo eso. Con su emprendimiento se diferencia de las producciones en serie y busca generar un estilo distinto. "La gente ahora se viste toda igual, toda con el mismo tipo de ropa. ¿Y por qué no cambiar un poco y hacer algo diferente?", se pregunta.
En su stand, hay de todo, desde una ruana hasta chalecos y otras prendas confeccionadas en lana, hechas con una técnica que utiliza agujas circulares, lo que permite tejer una pieza entera sin costuras, desde el cuello hasta el final.
"La mayoría lo envío a Buenos Aires, porque es un público donde se ve que se usa mucho la lana, y acá no estamos acostumbrados a usar tanto la lana, vamos más a lo industrial, a la moda de marcas, a otras marcas", contó.
Lo cierto es que para ella es más que un emprendimiento y un hobby, en virtud que en el tejido encontró un escape y una oportunidad de crecimiento. "Es volver a las raíces. Allá hay un stand de salud mental y tiene mucho que ver, tiene mucho que ver porque vos estás acá, tu cabeza está funcionando de otra manera. El tejer se dice que tiene muchas propiedades, por ejemplo el proteger del Alzheimer, proteger de esos pensamientos que uno ayuda un montón aunque piensen que no. En lugar de estar con un celular veinte horas, yo estoy tejiendo y para mí es un placer, no te puedo decir otra cosa más que eso”, sentencia, sobre este arte que tiene la esencia de la Patagonia.
Para aquellos que deseen conocer más sobre el trabajo de Karen, pueden encontrarla en Instagram y Facebook como @airesdelsurks.
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