
Alemanía: el pueblo escondido de Salta que sorprende con su cascada
Barbi Cárcamo
Este pequeño pueblo, cuyo nombre recuerda al de un país europeo, nació a principios del siglo XX como parte de un proyecto ferroviario que buscaba unir la capital salteña con los Valles Calchaquíes. Durante aquellos años vivió un período de esplendor con más de 200 habitantes, pero tras la Primera Guerra Mundial fue quedando en el olvido hasta transformarse en casi un pueblo fantasma. Hoy, entre montañas rojizas y formaciones geológicas imponentes, mantiene viva su esencia con la antigua estación ferroviaria, restaurada y convertida en restaurante y café, y con construcciones de adobe que todavía cuentan su historia.
La joya natural: la Cascada de Alemanía


El atractivo más famoso de este destino es su cascada escondida, considerada una de las más hermosas del norte argentino. Se llega a través de una caminata moderada entre paredones rocosos, en un entorno que invita a la desconexión total. El sonido del agua cristalina, el aire puro de montaña y las vistas que regala el lugar convierten la visita en una experiencia inolvidable. No es casual que se haya transformado en una parada elegida por quienes buscan naturaleza y tranquilidad lejos del ritmo acelerado de las grandes ciudades.
Un pueblo que revive gracias a su gente

Actualmente, Alemanía volvió a ganar protagonismo en el mapa turístico. Diez familias mantienen viva la identidad del lugar y le ofrecen al visitante la posibilidad de recorrer una feria artesanal donde se exhiben tejidos, cerámicas y productos regionales elaborados con técnicas tradicionales. Además de adquirir estas piezas, los turistas pueden escuchar relatos sobre la vida del pueblo y su particular historia.
La ubicación estratégica de Alemanía, en pleno corazón de la Quebrada de las Conchas, la convierte en un destino imperdible dentro del circuito turístico que conecta Salta con los Valles Calchaquíes. El recorrido hasta llegar allí es un espectáculo en sí mismo, con paradas célebres como la Garganta del Diablo y el Anfiteatro.
Qué hacer en Alemanía

La visita a este pequeño pueblo combina paisajes, cultura y tradición:
- Descubrir la cascada de Alemanía, el atractivo principal, luego de una caminata rodeada de formaciones rocosas.
- Visitar la estación ferroviaria restaurada, donde hoy funciona un restaurante y café con platos regionales.
- Recorrer las calles y construcciones de adobe, que aún conservan la fisonomía original.
- Conocer la feria artesanal, donde los habitantes ofrecen tejidos, cerámicas y productos locales mientras comparten historias del pueblo.
- Disfrutar del entorno natural, con montañas rojizas y paisajes que son un deleite para la fotografía y la contemplación.
- Sentir la hospitalidad de sus habitantes, que hacen que la experiencia sea aún más cercana y auténtica.
Cómo llegar
Para visitar Alemanía desde la ciudad de Salta se debe tomar la Ruta Nacional 68 rumbo a Cafayate. El trayecto dura aproximadamente 90 minutos en auto y atraviesa la famosa Quebrada de las Conchas, un recorrido escénico con paradas icónicas.
Al llegar al kilómetro 81, un pequeño desvío de tierra conduce hasta un característico puente de hierro que marca la entrada al pueblo. Una vez cruzado, los visitantes se encuentran con la antigua estación ferroviaria y el paisaje que rodea a esta joya salteña, donde cada detalle suma a la experiencia de viaje.


Fin de semana con avistaje de orcas: qué debés saber para vivir una experiencia única en Península Valdés

Escapada a San Pedro: qué hacer en este destino verde de Buenos Aires

Las tres playas de Argentina con aguas cálidas que son ideales para una escapada secreta

Comodoro Rivadavia sigue celebrando su 125° aniversario: cinco datos curiosos para conocer la ciudad








